Mes 250
Los segundos suceden lentamente, mientras Margarita resucita del shock al que la radio le había inducido mientras su prisionero, antes asustado viendo cercano su final, reía como quien creyéndose amo del mundo se regocija de la victoria sobre todos los dominios de lo conocido. Miguel escuchaba atentamente la radio mientras juraba en hebreo y arameo al no poder entender la claridad del asunto.
Habían atacado. La guerra, había empezado. Miguel colocó su M1911 en la cabeza de aquel tipo, matando, sin disparar, su sonrisa.
Mira, puto gilipollas-le dijo al chico- si no me dices lo que quiero saber o me vacilas conseguiré que no se recuerde tu paso por este mundo. Margarita observo como la valentía y la orina de aquel hombre, a la par que sus lágrimas, bajaban hasta el suelo de la camioneta.
POR FAVOR-Sollozó aquel intento de hombre- apenas se nada, solo cumplo ordenes...no me miréis así- decía mientras lanzaba su responsabilidad a un viento que la puerta bloqueaba- ya sabéis, lleva este paquete, entrégale esta pieza a tu vecino, putea a la madera, era un pringao antes de la revuelta y lo seré después de esta.
En ese momento, Margarita le colocó el dedo indice en la vena yugular impidiendo el paso de sangre, el tipo comenzó a perder el oxígeno.
Mira hijo, si te pones así-dijo Margarita- nos vas a valer igual vivo que muerto, puede que seas solo una pata del mueble, pero hasta las patas del mueble saben por donde pesa más el cajón, así que ya puedes ir largando que sabes o ese mueble va a quedarse sin patitas.
El tipo comenzó a sudar tras ser liberado de la llave y fue recuperando la normalidad.
-Mira, hay varios almacenes en el extrarradio norte que llevan años deshabitados, refugios de vagabundos, trafico de drogas... sois polis joder, ya lo sabréis; dijo con cara cansada; hace unos meses uno de ellos, perteneciente a la vieja fabrica de cristal, comenzó a tener bastante movimiento, yo mismo tuve que llevar allí unos paquetes.
Miguel miró a Margarita durante unos segundos, en su sus ojos se percibía el cansancio y en los de Dospasos se notaba la incredulidad hasta que el chico comenzó a reír y Miguel consiguió romperle los dientes devolviendo le la arrogancia que tan gratuitamente les había soltado, dejándolo inconsciente. Soltaron al chico de la camioneta y se largaron de allí
La camioneta llegó al barrio de Dospasos y ella se arrastró fuera de la furgoneta tras una seca despedida de Miguel. El camino hacia su casa era eterno. Sentimientos de cansancio y miedo la mantenían asqueada. Los enemigos de sus clientes eran muy poderosos, muy bien organizados y eran terribles. Ascendió las escaleras de su cielo privado mientras se arremolinaban todos esos pensamientos en su cabeza. Recordó que al menos mañana vería a Sofía y eso la turbó a un más pues no supo apreciar que clase de sentimiento le invadía mientras se sentaba en el sofá cayendo al instante en un placido sueño.
La mañana siguiente se levantó solo para comprobar que tenía miles de correos del señor noestoymoviendoundedoylopagocontigopormeterteconmiorgullodemachoempresario. Hizo como que no existía y le mandó tres informes con el estado actual de la situación. No tenía nada y nada iba a tener hasta dentro de unos días. Rebuscó informes hasta que se encontró con el almacén. Con el nombre en mano rebuscó por la deep web hasta dar con fotos extrañas. Había muchos coches en fotos recientes,demasiados coches.
Sobre las siete de la tarde salió hacía el bar donde había quedado. Los días pasados la habían debilitado. Eso era un hecho. Sin embargo cada paso que parecía dar la acercaba un poco más al principio, no sabía nada.
Llegó con unos minutos de retraso, sintió una punzada extraña al verla, ahí sentada, con su pelo corto rodándole su cabeza. Con esos ojos azul cielo en lo que apetecía dormirse y con los que la estaba observando, como siempre con un gesto de regañina.
Llegas tarde sherlock; dijo con indiferencia mientras sorbía su café; espero que no hagas lo mismo en tus casos o se te escapará hasta el Dr Tortuga,ah si hola
-Eres tan educada como siempre ¿ y por qué sigues llamando sherlock? hace 2 años que no estamos juntas; venga Margo solo trataba de ser amable, siéntate y hablemos.
Dospassos era imposible de torear, salvo por ella, su arrogancia y su mirada, su dulce mirada... solo despertó cuando Sofia le dijo que se le estaba cayendo la baba. Margarita se sentó enfrente de ella y se relajó.
Parece que estás ante un caso difícil, es la primera vez que te veo tan agotada
-Si, es un caso difícil
-Venga Margo, 6 años de relación y 2 años de separadas y sigues haciéndote la dura, te recuerdo que hace 6 meses acabaste lloriqueando abrazada a mi
-Cosas del whisky
-No seas infantil y no te quites responsabilidades, el alcohol no te hace irresponsable de tus actos; sentenció Sofia mientras Dospasos renegaba para si misma; pero he movido mi precioso culo y he encontrado unos informes interesantes en mi ordenador, creo que alguien se los emmm dejó.
Ante ella se extendían unos informes que ponían en evidencia secretas actuaciones de la policía creando acciones violentas para justificar acciones contra el barrio. Muchas correspondían a los atentados del grupo terrorista, otras eran casos sin resolver. Dospasos empezó a preguntarse quien de verdad había secuestrado a la reina de spartan. En ese momento aparecieron dos secretas.
Señoritas, tenemos orden de detenerlas; dijeron los policías.
Mientras Dospasos meditaba cual iba a ser su siguiente movimiento vio como un coche se acercaba demasiado rápido hacia ellos. Sin pensarlo dos veces agarró a Sofia y empujó la mesa poniéndola como barricada delante de ellas mientras dejaba a los policías sin cobertura. Del coche salió una uzi que sacó, a ráfagas, por la boca el alama roja de uno de los policías mientras taladraba la cabeza de otro con clavos de 9mm.
Nadie se apropia de nuestro barrio ni de nuestra lucha, putos maderos;dijeron desde el coche.
Fue entonces que Dospasos, con una aterrorizada Sofia entre sus brazos, vio como se había metido en medio de una de las peores guerras que había visto la ciudad.