viernes, 29 de julio de 2016

Alienación, la cadena de las masas.

Desde que salió el pokemon go han salido multitud de fans y una gran cantidad de detractores. Es algo normal pues la cultura de masas es fraccionaria e inestable y en  estos tiempos, jamás será unitaria. La cultura de masas es algo que tiene una gran repercusión y siempre se ha visto, clasismos a parte, como algo negativo desde varios sectores de la sociedad. Sin embargo me gustaría tratar por aquí la versión que ha dado los sectores de la extrema izquierda (bueno, 5 cenizos  que le vamos a hacer) sobre ella.

La opinión viene a ser la siguiente: El pokemon go es un instrumento alienante del capitalismo que impide a aquellxs oprimidxs por el sistema revelarse frente a las injusticias del capital que mantiene a la clase obrera engañada. El pokemon es una de las partes que consigue que los obrerxs y estudiantes no se levanten contra la burguesía y se centren en ir a por pikachu (coñazo de gente por dios).

Bien, esto es en parte cierto, pokemon go parece tenerlo todo Dios, sin embargo a todo cristo le gusta el fútbol (dejándose de 20 a 40 € en el proceso) o a la gente le gusta ahogar sus penas en alcohol o relajarse con tabaco. Es decir existen multitud de actuaciones que evitan el levantamiento de masas y todas ellas están relacionadas con el ocio, eso me incluye obviamente a mi pues aun que no soy jugador de pokemon go ni futbolero ocupo mi ocio con otros aspectos, véase leyendo libros de  juegos de rol y demás. En fin actividades que se vea por donde se vea carecen de efecto revolucionario o de conciencia de clase o de sororidad alguna. Sin embargo siempre he pensado que la alienación era mucho más compleja que las actividades de ocio de un grupo social, debe existir algo cultural, que metido desde hace tiempo en la cabeza de los individuos evita la rebelión organizada.

Aparte del cambio que la clase obrera ha sufrido desde hace años existe otro factor proveniente de la posmodernidad, un factor cultural que se puede apreciar en nuestra cultura. El individualismo intelectualoide. No, no estoy hablando sólo de el orgullo propio de los academicos, y no tan academicos, y su superioridad, inmerecida e injustificada, intelectual. Mas bien a un distanciamiento entre el individuo y su entorno socio afectivo. Para ilustrar este ejemplo tomaré una frase de freud y una mala interpretación de la teoría de Nietzsche. La frase de freud es aquella que reza "antes de diagnosticarse depresión piense que igual está rodeada de imbéciles. La idea es buena, trabajar con gente tóxica es perjudicial y fuera de nuestras vidas están más guapos, sin embargo todo el mundo hace uso (y abuso) de la frase. Entonces si todos estamos rodeados de idiotas ¿quienes son lxs idiotas? ¿donde viven? ¿su familia es idiota también? Por pura proporción a alguien le tiene que tocar ser el idiota pues entonces, o esos idiotas no existen o todxs somos esxs idiotas. Desde mi punto de vista la respuesta sería parecida a la segunda puesto que esa idea de que todo mi entono está plagado de imbéciles aleja a alguien de ese entorno y entonces se consider superior a la masa idiotizada o mejor dicho alienada, no cayendo que es un sujeto más de la alienación.

Es decir el sujeto se eleva sobre su contexto material/entorno y, o bien considera que es superior y no necesita a nadie o bien piensa que su pensamiento es la verdad absoluta y que todo lo que le rodea está mal. Entonces jamás podrá cambiar grandes cosas pues simplemente será ajeno al fluir de su contexto social y se limitará a ser un testigo del cambio, un testigo muy "espabilao", pero un testigo a fin de cuentas.

Que quiero decir con esto, pues que con el tiempo se ha ido creando la idea de que alguien puede ser ajeno a su existencia, que es un individuo frente a la masa, y que ésta no le afectará en sus movimientos. Aquí es donde entro a criticar a Friederich Nietzsche y su tesis del noble frente a los esclavos, pues nunca especifica Nietzsche como se convierte uno en seños, sólo explica como actúan estos. ¿Es genético? ¿Es por voluntad? ¿Es educado uno para ello? No dudo que el anticristo pudiese tener razón en algo sin embargo parte de su pensamiento favorece esta idea y permite que la alienación mantenga su potencia. Esto no solo se ve reflejado en mucha gente de nuestro entorno si no en gente de izquierdas, in intencionadamente, se creen iluminados  y poco a poco van alejando su pensamiento de la acción para centrarse en sus ideas.
Un ejemplo sería la figura romántica del anarquista que se ve alejado de las más por haber despertado, cual filosofía platónica se tratase, de la alienación.

En resumen, el ocio no nos aliena o al menos no es una parte importante, aquello que nos aliena es la incapacidad para rebelarnos (a parte del miedo obvio de acabar entre rejas o muertos) y para aspirar al cambio pues tan alienado está el que se vicia a pordede, al fútbol o al rol si no es capaz de dejar su ego a un lado y luchar junto a otras personas pues el compañerismo y la solidaridad es el antídoto a todo este veneno.















domingo, 10 de julio de 2016

Ultra violencia, autodefensa y paranoia

La violencia forma parte del mundo, es un hecho innegable. Cuanto peor sea tu situación dentro de la sociedad mayor será tu exposición hacia esta. La violencia es el impulso más animal de nuestro comportamiento y era usado para la obtención de recursos en la épocas más tempranas de nuestra especie.

Sin embargo existe un mito sobre la violencia que la ha endiosado hasta limites del extremo: La violencia es algo natural del ser humano y es imposible librarse de ella. Falso. Ya me veo yo aquí a un motón de fans de la naranja mecánica o, peor aun, de "el club de la lucha" mostrándome lo maravilloso que eran los drugos o que la idea de que tyler durden se pusiese a dar hostias como pianos por ahí era increíble. Analicemos la primera obra, la naranja mecánica, para empezar viven en un mundo más caótico el cual estaba regido por una crisis enorme, una represión gubernamental brutal, una constante paranoia... la rabia se iba apoderando del corazón de todos los habitantes y salía por donde podía, afectando especialmente a los más jóvenes, pues al estar en constante crecimiento se veían más afectados por su entorno.
El club de la lucha muestra como una generación de chavales crecen envidiando la fama que ganaron sus padres y que un sistema así no les permitirá más que consumir y consumir, si le sumas las frustraciones de la vida diaria acabaras con gente pegándose en el sótano de un bar sólo por diversión o para descargar la mala hostia que tienen.

En ambos casos observamos una cosa, la violencia la empuja el entono y las condiciones en las que se vive. Es decir, nadie que emplee o sufra la violencia vive en un mundo tranquilo. Un mundo con violencia es un mundo caótico y lleno de conflictos. La violencia no sale del individuo en sí (sigues siendo responsable de tus actos), el individuo es alguien que en base a su entorno debe decidir lo que hacer. La violencia es una opción.

El problema que nos ocupa es el siguiente. No toda la violencia es igual. Se resume la violencia en que te den dos guantazos y ya, sin embargo la violencia puede ser mucho más. Pero vamos a centrarnos en la violencia sexual y en la física. Si tu enseñas a alguien que tiene derecho a descargar sus frustraciones con otra persona esta repetirá las actuaciones violentas le digan luego que pegar a homosexuales o a cualquier otro colectivo está mal. Une una educación orientada al haz lo que te de la gana con un entorno conflictivo genera un buen número de agresores. Lo mismo ocurre con las agresiones sexuales, si se enseñase desde el principio que no significa no o que meter mano sin preguntar o intimidar a alguien es un ataque muy fuerte contra esa persona. Podríamos solucionar este problema educando en el respeto mutuo como base en las relaciones.

Aquí está el problema, mucho tendrían que cambiar las cosas para modificar el comportamiento de la gente para ello.
Es aquí donde entramos en el concepto de la autodefensa. Aquí el firmante está a favor de la regularización menos restrictiva de las armas blancas. La autodefensa es necesaria en un mundo que las condiciones de diversos tipos y la agresividad de varios de sus habitantes empujan a que ciertos sectores la necesiten más que otros pues tienen mayor predisposición a recibirla. Por ello considero la auto defensa como un derecho innato al ser humano.  Un ser humano tiene el derecho de defenderse a si mismo de cualquier agresión. Es algo estupendo enseñar a la gente a defenderse y yo soy partidario de entregarle a las mujeres una navaja para hacer picadillo a ciertos criminales.



Sin embargo entramos en un terreno farragoso. A falta de un nombre mejor voy a llamarlo la paranoia de los discriminados o si se me permite el sentimiento de presas. Este miedo a la agresión, muy justificado por otra parte, es producido cuando los individuos de sectores discriminados toman consciencia por las malas de que ellos son las presas de grupos mayoritarios. En ellos va generándose un sentimiento de miedo absoluto a muchos aspectos de la vida cotidiana. Este miedo va corroyendo les por dentro mientras no dejan de pensar que en cada esquina hay un enemigo, que no hay amigo solo cazadores.

Cualquiera que haya llegado hasta aquí se habrá percatado de algo es decir los tres conceptos están relacionados, la ultra violencia acaba generando la autodefensa y el continuo de esa situación acaba generando ese sentimiento de presa que atrapa a los agredidos y les impide llevar una vida normal.

Entonces lo que quiero exponer es lo siguiente, para empezar la legitimación de la autodefensa pues sólo así podremos ir atajando el problema, lo siguiente es la eliminación de esos entornos que generan violencia de tal forma que esta se vaya reduciendo con el paso del tiempo y por último conseguir reducir de alguna forma ese miedo, recordemos de sobra justificado, a un miedo sano pero esto sólo se conseguirá atajando los origenes de la violencia.

Por último me gustaría criticar a aquellas personas que hacen de la ultraviolencia un mito que no pueden desengancharse del alam humana  y que con sus pajas mentales pretenden que el mundo siga tal y como está.