domingo, 10 de julio de 2016

Ultra violencia, autodefensa y paranoia

La violencia forma parte del mundo, es un hecho innegable. Cuanto peor sea tu situación dentro de la sociedad mayor será tu exposición hacia esta. La violencia es el impulso más animal de nuestro comportamiento y era usado para la obtención de recursos en la épocas más tempranas de nuestra especie.

Sin embargo existe un mito sobre la violencia que la ha endiosado hasta limites del extremo: La violencia es algo natural del ser humano y es imposible librarse de ella. Falso. Ya me veo yo aquí a un motón de fans de la naranja mecánica o, peor aun, de "el club de la lucha" mostrándome lo maravilloso que eran los drugos o que la idea de que tyler durden se pusiese a dar hostias como pianos por ahí era increíble. Analicemos la primera obra, la naranja mecánica, para empezar viven en un mundo más caótico el cual estaba regido por una crisis enorme, una represión gubernamental brutal, una constante paranoia... la rabia se iba apoderando del corazón de todos los habitantes y salía por donde podía, afectando especialmente a los más jóvenes, pues al estar en constante crecimiento se veían más afectados por su entorno.
El club de la lucha muestra como una generación de chavales crecen envidiando la fama que ganaron sus padres y que un sistema así no les permitirá más que consumir y consumir, si le sumas las frustraciones de la vida diaria acabaras con gente pegándose en el sótano de un bar sólo por diversión o para descargar la mala hostia que tienen.

En ambos casos observamos una cosa, la violencia la empuja el entono y las condiciones en las que se vive. Es decir, nadie que emplee o sufra la violencia vive en un mundo tranquilo. Un mundo con violencia es un mundo caótico y lleno de conflictos. La violencia no sale del individuo en sí (sigues siendo responsable de tus actos), el individuo es alguien que en base a su entorno debe decidir lo que hacer. La violencia es una opción.

El problema que nos ocupa es el siguiente. No toda la violencia es igual. Se resume la violencia en que te den dos guantazos y ya, sin embargo la violencia puede ser mucho más. Pero vamos a centrarnos en la violencia sexual y en la física. Si tu enseñas a alguien que tiene derecho a descargar sus frustraciones con otra persona esta repetirá las actuaciones violentas le digan luego que pegar a homosexuales o a cualquier otro colectivo está mal. Une una educación orientada al haz lo que te de la gana con un entorno conflictivo genera un buen número de agresores. Lo mismo ocurre con las agresiones sexuales, si se enseñase desde el principio que no significa no o que meter mano sin preguntar o intimidar a alguien es un ataque muy fuerte contra esa persona. Podríamos solucionar este problema educando en el respeto mutuo como base en las relaciones.

Aquí está el problema, mucho tendrían que cambiar las cosas para modificar el comportamiento de la gente para ello.
Es aquí donde entramos en el concepto de la autodefensa. Aquí el firmante está a favor de la regularización menos restrictiva de las armas blancas. La autodefensa es necesaria en un mundo que las condiciones de diversos tipos y la agresividad de varios de sus habitantes empujan a que ciertos sectores la necesiten más que otros pues tienen mayor predisposición a recibirla. Por ello considero la auto defensa como un derecho innato al ser humano.  Un ser humano tiene el derecho de defenderse a si mismo de cualquier agresión. Es algo estupendo enseñar a la gente a defenderse y yo soy partidario de entregarle a las mujeres una navaja para hacer picadillo a ciertos criminales.



Sin embargo entramos en un terreno farragoso. A falta de un nombre mejor voy a llamarlo la paranoia de los discriminados o si se me permite el sentimiento de presas. Este miedo a la agresión, muy justificado por otra parte, es producido cuando los individuos de sectores discriminados toman consciencia por las malas de que ellos son las presas de grupos mayoritarios. En ellos va generándose un sentimiento de miedo absoluto a muchos aspectos de la vida cotidiana. Este miedo va corroyendo les por dentro mientras no dejan de pensar que en cada esquina hay un enemigo, que no hay amigo solo cazadores.

Cualquiera que haya llegado hasta aquí se habrá percatado de algo es decir los tres conceptos están relacionados, la ultra violencia acaba generando la autodefensa y el continuo de esa situación acaba generando ese sentimiento de presa que atrapa a los agredidos y les impide llevar una vida normal.

Entonces lo que quiero exponer es lo siguiente, para empezar la legitimación de la autodefensa pues sólo así podremos ir atajando el problema, lo siguiente es la eliminación de esos entornos que generan violencia de tal forma que esta se vaya reduciendo con el paso del tiempo y por último conseguir reducir de alguna forma ese miedo, recordemos de sobra justificado, a un miedo sano pero esto sólo se conseguirá atajando los origenes de la violencia.

Por último me gustaría criticar a aquellas personas que hacen de la ultraviolencia un mito que no pueden desengancharse del alam humana  y que con sus pajas mentales pretenden que el mundo siga tal y como está.






















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