lunes, 24 de abril de 2017

Manifiesto millenial

Herman@s milenials debemos organizarnos contra la opresión de los jodidos carcas que nos van a dejar un mundo de mierda. Nos hemos criado en un mundo que nos prometió todo y que nada nos ha dejado.
Nos parieron con emails en funcionamiento y eso une, Harry Potter tiene que estar orgulloso de nosotros, hostias.
Tenemos que alcanzar el poder y convertir está sociedad caótica en algo nuevo, tecnológico y con mucha pizza. Hay que defender se de los periodistas, mentirosos cabrones, que nos usan para aparentar que saben de sociología tratando nos a todos de idiotas.
Hay que conectar al mundo, demostrar que somos más listos que ellos y sobretodo más guapos.

Para lograr este mundo se exige
-Queremos un parlamento de la ONU accesible, y con accesible me refiero a que tengan un perfil oficial de tumburl.
-Exigimos que Chuck Norris sea ministro de defensa mundial.
-Queremos que nuestras chorradas nostálgicas tengan la misma importancia que las historias de la mili.
-Queremos que el absurdismo y el existencialismo sea la filosofía base para nuestra futura sociedad para dar la turra con algo que hemos sobre explotado.
-Exigimos que se obligue a ver cine super culto a los niños aunque eso los mate de sopor.
-Exigimos, por el amor de nuestro dios el individualismo consumista, que se reconozca que nos vamos a comer una mierda por culpa de las generaciones anteriores.
-El desarrollo de un método por el cual los gatos sean los segundos, después de nosotros, en la escala de dominación mundial.

Si estos puntos no son cumplidos perseguiremos con falacias y ataques gratuitos a periodistas y a sociñologos críticos con nuestra hedonista y poco humilde forma de ver las cosas

jueves, 20 de abril de 2017

La guerra al final del camino

Sentado en aquella mesa al fondo de la taberna, un joven de aspecto calmado y con tez morena tirando a  observaba la escena que ante él se mostraba. Un grupo de gentes se apelotonaban entorno a unos mal armados y peor avenidos milicianos imperiales que, haciendo bravuconadas, estaban animando la noche de aquel verano caluroso. Sin embargo su vista fijó en dos chicas de aspecto triste que rumiaban un plato de comida. Los milicianos estaban demasiado borrachos como para prestar atención a cualquier movimiento que allí sucediese.  El joven volvió a darle un trago a su skoldarg y se sentó a esperar. Entre él y las chicas había un grupo de tres masas de carne a las cuales el alcohol y la rabia les empezaban  a pasar factura, pareciendo como si una sobra de instinto y depravación surgiera de sus cabezas. Las dos chicas se levantaron de la mesa y decidieron avanzar hacia la salida sin embargo chocaron con los gorilas beodos.
Oh, pero ¿Qué tenemos aquí? Una dulce, muy dulce muchacha-Dijo uno de los tres con expresión simiesca y boca babeante- estos culitos merecen un sobo, anda ven.
Si-contestó uno, con una expresión menos tosca pero con un acento de depravación-esto puede ser divertiargh.
Esas fueron sus últimas palabras antes de que el joven lanzase un cuchillo que cruzase su garganta, expulsando su alma a borbotones. Antes de que los milicianos pudiesen hacer algo, el joven desenvainó su espada y trazó un sendero de muerte en el cuerpo de uno de los agresores mientras esquivaba al otro matón para que se tropezase y así poder rematarlo en el suelo ante los ojos horrorizados de todos los presentes. Mientras las chicas se ponían detrás del hombre, los milicianos trataban de entender lo que pasaba, entorpecidos por el alcohol, delante de sus narices.
Eh tú…desconocido- murmulló uno de los milicianos-¿que acabas de hacer? He hecho vuestro trabajo-respondió el desconocido mientras sacaba unos medallones con una cruz dentro de un pentágono- montaraces memneh, al servicio de los enemigos del imperio.
El silencio se fue haciendo más pesado hasta que el capitán preguntó ¿Cómo sabes que soy imperial?-Es por tu colgante de las zonas más al este y por ese acento tan fino, podrías haberme detenido pero sabes que te he hecho un favor y vas a dejar las cosas como están ¿o me equivoco?- Sabes descono…digo Sainato, algo que el propio desconocido respondió, creo que la noche es muy corta y la vida , sobre todo para aquellos que vivimos por y para la espada, breve es. Así que voy a tomar tu oferta y voy a aceptarla- estoy muy agradecido y te voy a pedir que me dejes llevarme a las dos muchachas a la habitación-por supuesto Sainato, nadie va a negarte tu premio-dijo el jefe de mercenarios. Sainato cogió a las dos chicas y las llevó a una esquina. Una de ellas era de cabello color negro, bajita y algo rechoncha mientras que la otra chica tenía el pelo rojo y corto. Esta última mostraba una gran reticencia. Nunca me doblegaré ante ti-Dijo la pelirroja-Porque eres la posible reina de Merovengia y la posible reina de Merovengia no se acostará jamás con un sucio romanska ¿o no?-Dijo en un susurro-Deina, sé muchas cosas al igual que también sé que tu amiga no es otra que tu hermana Boica, ambas estaríais sentadas en el trono de la doble luna si no fuera porque las tropas imperiales le pegaron fuego y tuvisteis que huir con dos fieles nobles que ahora yacen colgados en la entrada de esta ciudad libre por crímenes que no cometieron.
 Las dos chicas se quedaron en silencio y asintieron, acto seguido acompañaron a Sainato a su pequeña habitación.  A las dos princesas les comía el miedo sin embargo el cansancio les permitió dormir a pesar de que cuando miraron al joven éste seguía con los ojos abiertos y puestos en alguna parte. Sainato las despertó a la primera luz del alba. Parecía que el guerrero no había dormido nada a pesar de no mostrar signos de cansancio. Les enseño unas túnicas más prácticas para el viaje que los ropajes que ellas tenían, que si bien no habían hecho saltar las alarmas sobre su origen real pronto lo harían. Venga, poneos esto-dijo mientras se daba la vuelta para que no se sintiesen incomodas. Aquellas túnicas romanskianas eran bastante cómodas y les hacían pasar como unos viajeros errantes. Como las princesas habían perdido sus caballos tuvieron que hacerse con los de los montaraces muertos, comprados al tabernero a la mitad de su precio. Tenemos que abandonar la ciudad para llegar al primer puesto merovengio-dijo Sainato ante las protestas de Deina y Boica de un nuevo viaje-es una ciudad libre pero ningún ser libre da su libertad por algo que está perdido de antemano, evitaremos los caminos principales. La ruta por el interior de la ciudad hasta la puerta, donde las dos chicas esperaban encontrar a aquellos que hasta ayer eran su única familia, allí ellos encontraron a tres campesinos colgados con un cártel que ponía “bandidos”.
Dios que muerte más horrible-dijo Boica-Bueno, el dolor de la horca es pequeño comparado con el que supone ver a los tuyos morirse de hambre-Dijo Sainato, con algo de pesar y señalando a un niño que lloraba antes los pies colgantes de su madre-Es injusto, no pueden asesinar a gente que se muere de hambre-Dijo Deina con expresión molesta y sorprendida-Princesa, las guerras que El imperio y Merovingia ha sostenido durante años no son gratis. Ese dinero proviene de gente como los que ahora cuelgan de ese poste que con su sudor y sus ahorros financian y alimentan a las milicias, además de ser quien toma las armas, es por ello que a veces las despensas se agotan y esta gente necesita robar para no ver a sus familias morir de hambre, supongo que en tierras merovengias ocurría y seguirá ocurriendo en aquellas que aun queden en pie-Sentenció Sainato y Deina bajó la cabeza extrañada. El día pasó tranquilo, tras abandonar la ciudad se internaron en uno de los bosques. Las sendas eran duras y difíciles pero el bosque en sí apeas tenía vida y eso aterraba a las princesas. Sainato dijo que conocía a alguien dentro del bosque que podría ayudarles a pasar la noche. Tras mucho andar llegaron a una cabaña perdida en un claro, sin cultivos y sin apenas corral. La estructura era cuadrangular y la parte de arriba estaba rematada en un tejado de ramas. De dentro salió una figura bastante grande con unos ojos semi inyectados en sangre y una tez tan pálida que contrastaba con lo oscuro del bosque. Sainato le saludó y las chicas pudieron ver con horror como en vez de caninos tenía colmillos, un strigoi pensaron pero la verdad fue más terrible cuando en la puerta de la casa vieron un zarpazo sobre natural. Sintao advirtió su terror y se las llevó a un rincón.
Tu amigo es…- murmuró Deina-Si, un gangar, nació en una villa licántropa a dos leguas de aquí pero los vampiros le contagiaron su mal antes de que llegase a la edad adulta. Huyó de su villa y ahora vive aquí, un paria entre los parias. Es un tipo amable, no insultéis su hospitalidad. Deina y Boica entraron en su casa y vieron como el ganger preparaba un plato de conejo con ajos.
El hibrido parecía un buen anfitrión en contra de lo que las chicas parecían pensar, la cena tocó todos los temas posibles hasta que Sainato comentó lo de los campesinos colgados, en ese momento la sonrisa del ganger comenzó a desdibujarse como un camino entre la maleza.
Si, la guerra ha hecho estragos-apuntó con el rostro ensombrecido y tras darle otro trago al licor de setas-Dura ya más de una generación, los campesinos mueren, por el golpe del hambre o de la espada mientras los padres ven morir a sus hijos…o al revés-¿Cómo afecta esto al bosque y a los lobos?-Inquirió Sainato con curiosidad-Mal, muy mal-el rostro, antes alegre, ensombrecido del ganger comenzaba a oscurecer su palidez mortecina-los bosques se llenan de bandidos que combaten contra las fuerzas imperiales o a veces montaraces al servicio de los reyes merovengios, tiñen la sangre del bosque mientras obligan a los licántropos a combatir usándolos como tropas de choque. Cada vez que huelo el aire solo veo sangre, y aun que me alimente de ella empieza a pesarme su olor-Hmmmm “Una guerra que cien años dure, cien años matará” es un refrán romansko, de todas formas-apuntó El guerrero-cada vez veo más campesinos bandidos que actúan en grupos organizados y que parecen coordinarse bien-Sabréis guardarme un secreto, eso incluye a las princesas-Dijo El ganger ante la sorprendida cara de las muchachas- mucha gente está harta del dominio tanto imperial como merovengio y comienzan a organizarse, últimamente los licántropos también han empezado a federarse y a tratar con otros sean licántropos o no-¿Hablas de una revolución?-Preguntó Deina sorprendida-Si, sé que eso significará la muerte de muchos miembros de tu familia pero su dominio ha significado la muerte de muchos de la mía-Dijo el ganger.
La noche siguió un curso silencioso y fluido como un río en invierno. Sainato se acercó a donde Deina dormía y le vio dibujar, cuando ella le vio, guardó el códice que usaba para dibujar. Lo haces bien-dijo Sainato-gracias, la verdad es que mi hermana y yo siempre hemos tenido estas habilidades pero allí, en Merovengia, las artes son consideradas oficios indecentes y nos obligaron a no darles nunca un uso-dijo Deina con algo de tristeza-En las tierras romanskas la habilidad para dibujar es muy rara pero bastante apreciada-Dijo Sainato con una sonrisa-Es extraño-Dijo Deina- he conocido a muchos mercenarios pero tú eres diferente- ¿A cuántos mercenarios Romanskos conoces? Veras, Deina, todo ser humano es un conjunto de piezas o etiquetas que por separado son poca cosa pero juntas le dan sustancia a la persona y pueden anticipar como será tratada por la gente con la que esté, por ejemplo-dijo- cuando paseo por Merovingia o el imperio la gente me mira como si fuese un enviado del maligno debido a mi procedencia mientras que cuando trato con soldados leales, mi condición de mercenario hace que me miren por encima del hombro. Entonces ¿Qué soy yo? ¿Un mercenario errante? ¿Un roamanska? Mis etiquetas hacen de mí lo que soy, algunas tienen más peso que otras y esas etiquetas es lo que, junto con mis acciones, la gente guarde en su memoria sobre mí, tener etiquetas no es malo, lo malo es que acabes crucificado por ellas. Boica hizo acto de presencia y las dos hermanas acabaron durmiendo.
A la mañana siguiente el ganger los despidió. Sainato estuvo hablando con él sobre los asuntos de la guerra y acabó diciendo que mientras quedase tierra por cabalgar, las tribus roamnskas sobrevivirían. Cuando salieron, el hybrido se despidió de ellos. Cabalgaron durante bastante tiempo hasta que llegaron a un camino poco transitado ya fuera del bosque. Anochecía y tuvieron que buscar refugio, alargaron el paso hasta que de pronto surgieron cuatro figuras de un recodo del camino. Eran bandidos. El más grande trató de derrumbar a Sainato pero  este lo esquivó y le dio un puñetazo tras bajar del caballo. Las dos hermanas vieron como otra masa de carne se les acercaba pero Boica logró saltar para distraerlo mientras que Deina le golpeaba la cabeza con un palo. Sainato se hizo con el palo de uno delos salteadores y deslizándose en el viento con el arma, recorrió todos y cada uno de los puntos débiles de los salteadores que fueron cayendo al suelo seminconscientes y magullados. Tras varios segundos de combates, la victima de Boica y Deina se arrastraba malherida a donde se encontraban sus compañeros, esperando el inevitable final. Para sorpresa de todos, incluidas las hermanas, Sainato dio una moneda de oro a los bandidos, monedas cuyo brillo solo rivalizaba con el de los ojos ilusionados de los salteadores. Los tres siguieron su camino en silencio.
Siguieron paseando por todo el camino mientras veían aldeas arrasadas donde no se sabía ya si era Merovengia o el imperio, pues la destrucción era tal que ningún signo podía identificarlas. Parecía que solo la destrucción podía igualar a la estirpe humana. En uno de los momentos en los que pararon y Deina  se quedó dormida, Boica se puso a hablar. Sainato, cuando nos conocimos, tú mataste a los montaraces que intentaron abusar de nosotras, sin embargo cuando los bandidos nos atracaron  ¿por qué?- Veras Deina, los roamnska tenemos la creencia de que dentro de cada ser humano hay una serie de instintos primarios que acompañan a la persona durante toda su vida. Estos instintos son generalmente violentos y tratan de controlar a la persona, pero es algo que se puede evitar, algo que nos enseñan desde niños. Podemos ser un pueblo nómada y guerrero pero nunca de salvajes, pues la mayoría nunca dejamos que la ira, las ansias de poder extremo o la necesidad de abusar de aquellos que son inferiores, entre otros muchos instintos, nos domine. Sin embargo quienes roban lo hacen por hambre y por necesidad pues alguien les robó lo que ellos necesitaban, alguien que estaba en un puesto más alto, para alimentarse y por ello hacen lo que pueden para conseguirlo. Cuando miras a los ojos a alguien que mata por placer, no ves la misma mirada de alguien que roba. En la primera puedes ver los ojos de una bestia mientras que en la otra solo encuentras tristeza y desesperación. No hay nada de decente en que dejar que las bestias con forma humana sigan pululando por el mundo, sin embargo ¿Quién podría matar a una madre que quiere alimentar a su gente y seguir llamándose humano?
Las palabras de Sainato cayeron como hojas de otoño y acordaron seguir cabalgando una hora más pues ya estaban cerca.  Entonces Deina le pidió a Sainato que se adelantase un poco que ella y su hermana tenían que hablar de un asunto. Tras media hora cabalgaron junto a Sainato y entonces Boica preguntó: Sainato, Si nosotras no aparecemos en Merovengia ¿Qué ocurriría?-Bueno, depende de muchas cosas pero algo seguro es que la guerra continuaría, lo que sucediese luego no lo sabe nadie, salvo los dioses-Dijo Sainato- ¿y Qué ocurriría contigo en caso de que no nos trajeses?-Seguramente que no pudiese poner los pies en Merovengia si es que sigue existiendo…-Entonces si nosotras no aparecemos la esperanza de tener unas reinas es imposible y por lo tanto Merovengia caería- Es una posibilidad, al igual que también puede que el imperio se refuerce y gane la guerra, la situación cambie y el pueblo no se rebele. También es bastante posible que las gentes de Merovengia decidan que no merece la pena luchar por algo que ya está perdido y se rebelen…contando que la gente del imperio pueda hacer lo mismo o no. Sois una pieza más en el juego de la guerra, pero una pieza importante. Pero la guerra en sí misma en una pieza en el mover del mundo y en el surgimiento y caída de las naciones. El imperio de Ravana cayó hace mucho pero se había erigido mucho antes sobre la cima de otro. Es el fluir de las naciones, un mundo muere para dejar paso a otro-El imperio me da igual…pero Merovengia es la obra de nuestros antepasados-dijo Boica-Dejarlo morir sería ensuciar su marca y por lo tanto hacer un insulto a su nombre- ¿Llevarías a hombros a un perro muerto solo porque tu familia lo llevó a hombros cuando estaba vivo?-Preguntó Sainato-No-dijo Boica- entonces ¿Qué es lo que tú quieres? Piensa que hagas lo que hagas, el rumbo de los acontecimientos puede llegar a ser otro aunque tú desees el final de la guerra.
Boica no respondió. Ahora había demasiadas cosas en juego. Al final fue Deina quien lo dijo: Sainato, llévanos a tierras romanskas, quiero ver si aprecian tanto a las artistas.

Y entonces siguieron un nuevo camino, hacia el este donde se encontraban las tierras sin guerras, dejando un camino que solo les conduciría a la guerra.