Herman@s milenials debemos organizarnos contra la opresión de los jodidos carcas que nos van a dejar un mundo de mierda. Nos hemos criado en un mundo que nos prometió todo y que nada nos ha dejado.
Nos parieron con emails en funcionamiento y eso une, Harry Potter tiene que estar orgulloso de nosotros, hostias.
Tenemos que alcanzar el poder y convertir está sociedad caótica en algo nuevo, tecnológico y con mucha pizza. Hay que defender se de los periodistas, mentirosos cabrones, que nos usan para aparentar que saben de sociología tratando nos a todos de idiotas.
Hay que conectar al mundo, demostrar que somos más listos que ellos y sobretodo más guapos.
Para lograr este mundo se exige
-Queremos un parlamento de la ONU accesible, y con accesible me refiero a que tengan un perfil oficial de tumburl.
-Exigimos que Chuck Norris sea ministro de defensa mundial.
-Queremos que nuestras chorradas nostálgicas tengan la misma importancia que las historias de la mili.
-Queremos que el absurdismo y el existencialismo sea la filosofía base para nuestra futura sociedad para dar la turra con algo que hemos sobre explotado.
-Exigimos que se obligue a ver cine super culto a los niños aunque eso los mate de sopor.
-Exigimos, por el amor de nuestro dios el individualismo consumista, que se reconozca que nos vamos a comer una mierda por culpa de las generaciones anteriores.
-El desarrollo de un método por el cual los gatos sean los segundos, después de nosotros, en la escala de dominación mundial.
Si estos puntos no son cumplidos perseguiremos con falacias y ataques gratuitos a periodistas y a sociñologos críticos con nuestra hedonista y poco humilde forma de ver las cosas
lunes, 24 de abril de 2017
jueves, 20 de abril de 2017
La guerra al final del camino
Sentado en aquella mesa al
fondo de la taberna, un joven de aspecto calmado y con tez morena tirando a observaba la escena que ante él se mostraba.
Un grupo de gentes se apelotonaban entorno a unos mal armados y peor avenidos
milicianos imperiales que, haciendo bravuconadas, estaban animando la noche de
aquel verano caluroso. Sin embargo su vista fijó en dos chicas de aspecto
triste que rumiaban un plato de comida. Los milicianos estaban demasiado
borrachos como para prestar atención a cualquier movimiento que allí
sucediese. El joven volvió a darle un
trago a su skoldarg y se sentó a esperar. Entre él y las chicas había un grupo
de tres masas de carne a las cuales el alcohol y la rabia les empezaban a pasar factura, pareciendo como si una sobra
de instinto y depravación surgiera de sus cabezas. Las dos chicas se levantaron
de la mesa y decidieron avanzar hacia la salida sin embargo chocaron con los
gorilas beodos.
Oh, pero ¿Qué tenemos aquí?
Una dulce, muy dulce muchacha-Dijo uno de los tres con expresión simiesca y
boca babeante- estos culitos merecen un sobo, anda ven.
Si-contestó uno, con una
expresión menos tosca pero con un acento de depravación-esto puede ser
divertiargh.
Esas fueron sus últimas
palabras antes de que el joven lanzase un cuchillo que cruzase su garganta,
expulsando su alma a borbotones. Antes de que los milicianos pudiesen hacer
algo, el joven desenvainó su espada y trazó un sendero de muerte en el cuerpo
de uno de los agresores mientras esquivaba al otro matón para que se tropezase
y así poder rematarlo en el suelo ante los ojos horrorizados de todos los
presentes. Mientras las chicas se ponían detrás del hombre, los milicianos
trataban de entender lo que pasaba, entorpecidos por el alcohol, delante de sus
narices.
Eh tú…desconocido- murmulló
uno de los milicianos-¿que acabas de hacer? He hecho vuestro trabajo-respondió
el desconocido mientras sacaba unos medallones con una cruz dentro de un
pentágono- montaraces memneh, al servicio de los enemigos del imperio.
El silencio se fue haciendo
más pesado hasta que el capitán preguntó ¿Cómo sabes que soy imperial?-Es por
tu colgante de las zonas más al este y por ese acento tan fino, podrías haberme
detenido pero sabes que te he hecho un favor y vas a dejar las cosas como están
¿o me equivoco?- Sabes descono…digo Sainato, algo que el propio desconocido
respondió, creo que la noche es muy corta y la vida , sobre todo para aquellos
que vivimos por y para la espada, breve es. Así que voy a tomar tu oferta y voy
a aceptarla- estoy muy agradecido y te voy a pedir que me dejes llevarme a las
dos muchachas a la habitación-por supuesto Sainato, nadie va a negarte tu
premio-dijo el jefe de mercenarios. Sainato cogió a las dos chicas y las llevó
a una esquina. Una de ellas era de cabello color negro, bajita y algo rechoncha
mientras que la otra chica tenía el pelo rojo y corto. Esta última mostraba una
gran reticencia. Nunca me doblegaré ante ti-Dijo la pelirroja-Porque eres la
posible reina de Merovengia y la posible reina de Merovengia no se acostará
jamás con un sucio romanska ¿o no?-Dijo en un susurro-Deina, sé muchas cosas al
igual que también sé que tu amiga no es otra que tu hermana Boica, ambas
estaríais sentadas en el trono de la doble luna si no fuera porque las tropas
imperiales le pegaron fuego y tuvisteis que huir con dos fieles nobles que
ahora yacen colgados en la entrada de esta ciudad libre por crímenes que no
cometieron.
Las dos chicas se quedaron en silencio y
asintieron, acto seguido acompañaron a Sainato a su pequeña habitación. A las dos princesas les comía el miedo sin
embargo el cansancio les permitió dormir a pesar de que cuando miraron al joven
éste seguía con los ojos abiertos y puestos en alguna parte. Sainato las
despertó a la primera luz del alba. Parecía que el guerrero no había dormido
nada a pesar de no mostrar signos de cansancio. Les enseño unas túnicas más
prácticas para el viaje que los ropajes que ellas tenían, que si bien no habían
hecho saltar las alarmas sobre su origen real pronto lo harían. Venga, poneos
esto-dijo mientras se daba la vuelta para que no se sintiesen incomodas.
Aquellas túnicas romanskianas eran bastante cómodas y les hacían pasar como
unos viajeros errantes. Como las princesas habían perdido sus caballos tuvieron
que hacerse con los de los montaraces muertos, comprados al tabernero a la
mitad de su precio. Tenemos que abandonar la ciudad para llegar al primer
puesto merovengio-dijo Sainato ante las protestas de Deina y Boica de un nuevo
viaje-es una ciudad libre pero ningún ser libre da su libertad por algo que
está perdido de antemano, evitaremos los caminos principales. La ruta por el
interior de la ciudad hasta la puerta, donde las dos chicas esperaban encontrar
a aquellos que hasta ayer eran su única familia, allí ellos encontraron a tres
campesinos colgados con un cártel que ponía “bandidos”.
Dios que muerte más
horrible-dijo Boica-Bueno, el dolor de la horca es pequeño comparado con el que
supone ver a los tuyos morirse de hambre-Dijo Sainato, con algo de pesar y
señalando a un niño que lloraba antes los pies colgantes de su madre-Es
injusto, no pueden asesinar a gente que se muere de hambre-Dijo Deina con
expresión molesta y sorprendida-Princesa, las guerras que El imperio y
Merovingia ha sostenido durante años no son gratis. Ese dinero proviene de
gente como los que ahora cuelgan de ese poste que con su sudor y sus ahorros
financian y alimentan a las milicias, además de ser quien toma las armas, es
por ello que a veces las despensas se agotan y esta gente necesita robar para
no ver a sus familias morir de hambre, supongo que en tierras merovengias
ocurría y seguirá ocurriendo en aquellas que aun queden en pie-Sentenció
Sainato y Deina bajó la cabeza extrañada. El día pasó tranquilo, tras abandonar
la ciudad se internaron en uno de los bosques. Las sendas eran duras y
difíciles pero el bosque en sí apeas tenía vida y eso aterraba a las princesas.
Sainato dijo que conocía a alguien dentro del bosque que podría ayudarles a
pasar la noche. Tras mucho andar llegaron a una cabaña perdida en un claro, sin
cultivos y sin apenas corral. La estructura era cuadrangular y la parte de
arriba estaba rematada en un tejado de ramas. De dentro salió una figura
bastante grande con unos ojos semi inyectados en sangre y una tez tan pálida que
contrastaba con lo oscuro del bosque. Sainato le saludó y las chicas pudieron
ver con horror como en vez de caninos tenía colmillos, un strigoi pensaron pero
la verdad fue más terrible cuando en la puerta de la casa vieron un zarpazo
sobre natural. Sintao advirtió su terror y se las llevó a un rincón.
Tu amigo es…- murmuró
Deina-Si, un gangar, nació en una villa licántropa a dos leguas de aquí pero
los vampiros le contagiaron su mal antes de que llegase a la edad adulta. Huyó
de su villa y ahora vive aquí, un paria entre los parias. Es un tipo amable, no
insultéis su hospitalidad. Deina y Boica entraron en su casa y vieron como el
ganger preparaba un plato de conejo con ajos.
El hibrido parecía un buen
anfitrión en contra de lo que las chicas parecían pensar, la cena tocó todos
los temas posibles hasta que Sainato comentó lo de los campesinos colgados, en
ese momento la sonrisa del ganger comenzó a desdibujarse como un camino entre
la maleza.
Si, la guerra ha hecho
estragos-apuntó con el rostro ensombrecido y tras darle otro trago al licor de
setas-Dura ya más de una generación, los campesinos mueren, por el golpe del
hambre o de la espada mientras los padres ven morir a sus hijos…o al
revés-¿Cómo afecta esto al bosque y a los lobos?-Inquirió Sainato con
curiosidad-Mal, muy mal-el rostro, antes alegre, ensombrecido del ganger
comenzaba a oscurecer su palidez mortecina-los bosques se llenan de bandidos
que combaten contra las fuerzas imperiales o a veces montaraces al servicio de
los reyes merovengios, tiñen la sangre del bosque mientras obligan a los
licántropos a combatir usándolos como tropas de choque. Cada vez que huelo el aire
solo veo sangre, y aun que me alimente de ella empieza a pesarme su olor-Hmmmm
“Una guerra que cien años dure, cien años matará” es un refrán romansko, de
todas formas-apuntó El guerrero-cada vez veo más campesinos bandidos que actúan
en grupos organizados y que parecen coordinarse bien-Sabréis guardarme un
secreto, eso incluye a las princesas-Dijo El ganger ante la sorprendida cara de
las muchachas- mucha gente está harta del dominio tanto imperial como
merovengio y comienzan a organizarse, últimamente los licántropos también han
empezado a federarse y a tratar con otros sean licántropos o no-¿Hablas de una
revolución?-Preguntó Deina sorprendida-Si, sé que eso significará la muerte de
muchos miembros de tu familia pero su dominio ha significado la muerte de
muchos de la mía-Dijo el ganger.
La noche siguió un curso
silencioso y fluido como un río en invierno. Sainato se acercó a donde Deina dormía
y le vio dibujar, cuando ella le vio, guardó el códice que usaba para dibujar.
Lo haces bien-dijo Sainato-gracias, la verdad es que mi hermana y yo siempre
hemos tenido estas habilidades pero allí, en Merovengia, las artes son
consideradas oficios indecentes y nos obligaron a no darles nunca un uso-dijo
Deina con algo de tristeza-En las tierras romanskas la habilidad para dibujar
es muy rara pero bastante apreciada-Dijo Sainato con una sonrisa-Es
extraño-Dijo Deina- he conocido a muchos mercenarios pero tú eres diferente- ¿A
cuántos mercenarios Romanskos conoces? Veras, Deina, todo ser humano es un
conjunto de piezas o etiquetas que por separado son poca cosa pero juntas le
dan sustancia a la persona y pueden anticipar como será tratada por la gente
con la que esté, por ejemplo-dijo- cuando paseo por Merovingia o el imperio la
gente me mira como si fuese un enviado del maligno debido a mi procedencia
mientras que cuando trato con soldados leales, mi condición de mercenario hace
que me miren por encima del hombro. Entonces ¿Qué soy yo? ¿Un mercenario
errante? ¿Un roamanska? Mis etiquetas hacen de mí lo que soy, algunas tienen
más peso que otras y esas etiquetas es lo que, junto con mis acciones, la gente
guarde en su memoria sobre mí, tener etiquetas no es malo, lo malo es que
acabes crucificado por ellas. Boica hizo acto de presencia y las dos hermanas
acabaron durmiendo.
A la mañana siguiente el
ganger los despidió. Sainato estuvo hablando con él sobre los asuntos de la
guerra y acabó diciendo que mientras quedase tierra por cabalgar, las tribus
roamnskas sobrevivirían. Cuando salieron, el hybrido se despidió de ellos.
Cabalgaron durante bastante tiempo hasta que llegaron a un camino poco
transitado ya fuera del bosque. Anochecía y tuvieron que buscar refugio,
alargaron el paso hasta que de pronto surgieron cuatro figuras de un recodo del
camino. Eran bandidos. El más grande trató de derrumbar a Sainato pero este lo esquivó y le dio un puñetazo tras
bajar del caballo. Las dos hermanas vieron como otra masa de carne se les
acercaba pero Boica logró saltar para distraerlo mientras que Deina le golpeaba
la cabeza con un palo. Sainato se hizo con el palo de uno delos salteadores y
deslizándose en el viento con el arma, recorrió todos y cada uno de los puntos
débiles de los salteadores que fueron cayendo al suelo seminconscientes y
magullados. Tras varios segundos de combates, la victima de Boica y Deina se
arrastraba malherida a donde se encontraban sus compañeros, esperando el
inevitable final. Para sorpresa de todos, incluidas las hermanas, Sainato dio
una moneda de oro a los bandidos, monedas cuyo brillo solo rivalizaba con el de
los ojos ilusionados de los salteadores. Los tres siguieron su camino en
silencio.
Siguieron paseando por todo
el camino mientras veían aldeas arrasadas donde no se sabía ya si era
Merovengia o el imperio, pues la destrucción era tal que ningún signo podía
identificarlas. Parecía que solo la destrucción podía igualar a la estirpe humana.
En uno de los momentos en los que pararon y Deina se quedó dormida, Boica se puso a hablar.
Sainato, cuando nos conocimos, tú mataste a los montaraces que intentaron
abusar de nosotras, sin embargo cuando los bandidos nos atracaron ¿por qué?- Veras Deina, los roamnska tenemos
la creencia de que dentro de cada ser humano hay una serie de instintos
primarios que acompañan a la persona durante toda su vida. Estos instintos son
generalmente violentos y tratan de controlar a la persona, pero es algo que se
puede evitar, algo que nos enseñan desde niños. Podemos ser un pueblo nómada y
guerrero pero nunca de salvajes, pues la mayoría nunca dejamos que la ira, las
ansias de poder extremo o la necesidad de abusar de aquellos que son
inferiores, entre otros muchos instintos, nos domine. Sin embargo quienes roban
lo hacen por hambre y por necesidad pues alguien les robó lo que ellos
necesitaban, alguien que estaba en un puesto más alto, para alimentarse y por
ello hacen lo que pueden para conseguirlo. Cuando miras a los ojos a alguien
que mata por placer, no ves la misma mirada de alguien que roba. En la primera
puedes ver los ojos de una bestia mientras que en la otra solo encuentras
tristeza y desesperación. No hay nada de decente en que dejar que las bestias
con forma humana sigan pululando por el mundo, sin embargo ¿Quién podría matar
a una madre que quiere alimentar a su gente y seguir llamándose humano?
Las palabras de Sainato
cayeron como hojas de otoño y acordaron seguir cabalgando una hora más pues ya
estaban cerca. Entonces Deina le pidió a
Sainato que se adelantase un poco que ella y su hermana tenían que hablar de un
asunto. Tras media hora cabalgaron junto a Sainato y entonces Boica preguntó:
Sainato, Si nosotras no aparecemos en Merovengia ¿Qué ocurriría?-Bueno, depende
de muchas cosas pero algo seguro es que la guerra continuaría, lo que sucediese
luego no lo sabe nadie, salvo los dioses-Dijo Sainato- ¿y Qué ocurriría contigo
en caso de que no nos trajeses?-Seguramente que no pudiese poner los pies en
Merovengia si es que sigue existiendo…-Entonces si nosotras no aparecemos la
esperanza de tener unas reinas es imposible y por lo tanto Merovengia caería-
Es una posibilidad, al igual que también puede que el imperio se refuerce y
gane la guerra, la situación cambie y el pueblo no se rebele. También es
bastante posible que las gentes de Merovengia decidan que no merece la pena
luchar por algo que ya está perdido y se rebelen…contando que la gente del
imperio pueda hacer lo mismo o no. Sois una pieza más en el juego de la guerra,
pero una pieza importante. Pero la guerra en sí misma en una pieza en el mover
del mundo y en el surgimiento y caída de las naciones. El imperio de Ravana
cayó hace mucho pero se había erigido mucho antes sobre la cima de otro. Es el
fluir de las naciones, un mundo muere para dejar paso a otro-El imperio me da
igual…pero Merovengia es la obra de nuestros antepasados-dijo Boica-Dejarlo
morir sería ensuciar su marca y por lo tanto hacer un insulto a su nombre-
¿Llevarías a hombros a un perro muerto solo porque tu familia lo llevó a
hombros cuando estaba vivo?-Preguntó Sainato-No-dijo Boica- entonces ¿Qué es lo
que tú quieres? Piensa que hagas lo que hagas, el rumbo de los acontecimientos
puede llegar a ser otro aunque tú desees el final de la guerra.
Boica no respondió. Ahora
había demasiadas cosas en juego. Al final fue Deina quien lo dijo: Sainato,
llévanos a tierras romanskas, quiero ver si aprecian tanto a las artistas.
Y entonces siguieron un
nuevo camino, hacia el este donde se encontraban las tierras sin guerras,
dejando un camino que solo les conduciría a la guerra.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)