B.S.O. Toda la puta vida igual/ Ya no quiero ser yo la polla records
Estrello la lata contra el suelo, sabía que estaba vacía y no quería sujetar algo inútil(aún que a veces solía pensar que esa masa mierdosa, que en su cabeza estaba y que la gente se atrevía a llamar cerebro, era desde hacia años algo inútil), se levanto pues aún eran las ocho pero el chino no tardaría en cerrar y los litros de rubia no esperan eternamente.
Mientras iba por su antigua calle recordó a Txosu, maldito perro asqueroso y puta heroína que se lo llevo, el cabrón seguro que se le ocurría una brillante ocurrencia sobre la mierda que se acumulaba por las calles, seguro que diría-Jesús, hay tanta mierda que nos la podríamos meter entera hasta colocarnos para palmarla. Dios, las noches de borrachera y las noches en comisaria se hacían un aburrimiento sin él, todavía fresco en la memoria estaban los juegos en el patio, las espiadas a las vecinas y aquella vez que entraron en el puticlub en intentaron ligarse una prostituta para follar sin pagar(le ofrecieron 25 pesetas y la zagala les dio un beso) o cuando echaron whisky barato a la moto del hermano de Jesús y termino siendo una bola de fuego, todo guay hasta que el padrastro asqueroso de Txosu le enseño el burro y le jodió la vida, verlo apagarse lentamente, ser ignorado por él cuando tenia la mierda esa y que ese cabrón que lo destrozo se aprovechase de su madre también. En ese momento Jesús le dio un golpe a una pared y en ese instante, como si salieran de un agujero putrefacto, salieron dos momias cotillas que murmuraban sobre él y sobre lo perdido que iba. Jesús solo pudo gritar: IROS A TOMAR POR CULOOOOOOO, malditas momias resabidas y podridas.
Siguió su camino, hasta el chino(entonces recordó que abren hasta las dos de la madrugada y se cagó en él mismo por ser tan gilipollas ), entro y esperó hasta que la hija del dependiente, una preciosa chica de su edad con un carácter agradable y unos ojos verdes precioso y que al estar entrecerrados eran seductores, apareció con su sonrisa amable de siempre y le dijo: Hola Jesús¿como estas? ¿que quieres, lo de siempre borrachin?
-si Yoli, lo de siempre, pues estoy como siempre ¿y tu?
-pues ayudando en el negocio familiar ¿tu currabas en la obra?
-si, curro en la obra(y me gano mis pelas robando cobre), bueno estooo me alegro de que estés bien, me marcho, igual un par de birras más, me voy que te veo atareada
- Eh Jesús, si no hay nadie, quédate un poco que mis padres no están y no vienen clientes a esta hora, espera no te vayas... a veces pienso que le gusto, este chico es más raro.
Cierto, Jesús amaba a Yoli, desde que lo dejo con su ex(era peor que la heroína), su ex al sospechar los sentimientos de Jesús, intentó atacarla y Jesús recibió una amble paliza de el nuevo novio de su ex y sus amigos, falangista, rico, guapo y subnormal. Pero llamarlo paliza no seria justo, ya que Jesús logro dejar K.O. a dos de sus rivales a sillazos antes de que alguien le arreara con una botella por la espalda y acertando le en la nuca, suerte que el dueño del bar era majo y supo quien la lió ya que fácilmente podría denunciarlo a él. Jesús, sabía que aun que el amor por Yoli fuera correspondido(que no era el caso), no podrían estar juntos, no por sus padres que a pesar de ser un punk le tenían cariño y lo llamaban nuestro mejor cliente, si no por que mientras Yoli tenía sueños y futuro, él no. Ella era una bella persona, un amor de mujer y él era solo un perro rata odioso y despiezado que se acercaba a la autodestrucción.
La mejor tarde en meses fue aquella en la que Yoli y él estaban escuchando a los Ramones y a R.I.P, en el momento en que sonó enamorado de la muerte, Jesús se fue acercando a ella, mientras ella se dejaba querer y así pasaron los minutos hasta que el padre de Jesús llama a la puerta y Yoli se dio cuenta que tenia que irse.
Lo recordó con amargura y siguió su camino hasta aquel parque solitario, descorcho la litrona y se dispuso a beber y dejar pasar las horas, interrumpido solo cuando un pijo le increpo y Jesús le soltó una ostia, mientras la cerveza subía el divagaba en su mundo de sombras, imaginando como ser feliz o libre o como Yoli se acercaba a pasar la noche con el o como podía volver a ver a su padre junto a él. Después de ver que ya eran las cinco de la madrugada, se arrastro hasta casa entre putas, yonkis, viejos revolucionarios y el resto de la buena escoria social. Al llegar se encontró a su madre dormida sobre la cama y la tapo para que no cogiera frío, al tumbarse él en la suya, descubrió que estaba tan asqueado que no quería ni cascarsela. No había ocurrido nada digno de contar por que todos los días eran lo mismo y toda la puta vida era igual.
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