Mes: 250
Despertó, a su manera, con las pestañas enredadas entre sus pensamientos y la banda sonora de sus bostezos con el despertador. Asumió lentamente que tendría que resucitar de su paraíso hecho de tela y plumas, mientras recordaba esa frase que leyó por facebook que decía: tu no odias los lunes, tu odias el capitalismo. Mmmmm malditos lunes, maldito capitalismo y malditos filósofos-alcanzó a gruñir mientras se buscaba así misma, y a un buen café.
Al cabo de un tiempo de tantear la cocina encontró la cafetera y mientras veía como sus futuras energías se deslizaban hacia el recipiente de cristal, Margarita escuchó como sonaba el timbre. NOOO, AHORA NOOO-se dijo mientras movía las pestañas y se giraba muy lentamente para comprobar que no, no era una ilusión, estaba sonando el timbre dichoso. Se puso el chándal como mejor pudo mientras se colocaba un sujetador, invento del diablo, para parecer un poco civilizada y mientras se colocaba una camiseta limpia y decente salió a ver quien diablos era. Abrió la puerta y se encontró delante de sí a un hombre, cercano a la treintena, delgado pero no en exceso y una carita limpia, su tallaje estaba revestido con un traje con corbata y un aura de formalidad que se contrastaba con su rostro enlegañado y des arreglado acompañado con una vestimenta cutre a más no poder.
Espero no importunarla señorita Dospasos, verá soy Samuel López el caso es que vimos su anuncio en su blog... si es molestia volveré otro día o más tarde-dijo un poco atropellado-
pase; contestó Margarita con sequedad, mientras acompaña a López hasta su despacho, situado a tras la puerta izquierda del vestíbulo.
Samuel se sorprende del espartanismo, dista mucho del ambiente sistinesco de los despachos de empresarios, a veces verdaderos santuarios de arte reservados sólo a los señores del culto. Margarita se sienta en su lado de la mesa, observando fríamente a Lopez mientras que este se sienta de forma nerviosa en la silla del lado derecho, su actitud distante e incomoda a la par de su comportamiento extraño grita un sólo sentimiento: Me han encasquetado el marrón y tú no eres una de esas cifras o datos que se me dan tan bien, mala suerte chico, mala suerte.
¿Y bien?- preguntó Margarita clavando sus ojos verdes y profundos en su mirada consiguiendo así desestabilizar a su cliente que sacaba de forma desordenada y nerviosa, como una copia de sus pensamientos, los archivos de la carpeta con el logo de la empresa. Hermanos Carcera, son famosos y sus negocios controlan media ciudad, dominio familiar.
Verá, desde hace unos meses el Sr Carcera está tratando con los habitantes de los barrios San pérez, el pinar y la colina para conseguir esos territorios y edificar las nuevas urbanizaciones con...
Gentrificación, se llama gentrificación; le cortó Dospasos mirándolo fijamente y de forma tranquila pero contundente, haciendo que el aire se fuese haciendo más pesado en la sala.
Su interlocutor fue atravesado por la contundencia sutil de Margarita poniéndose nervioso
-si, la empresa lleva ya dos años intentando hacerse con la zona para edificar, hemos comprado en los limites de los barrios y en 6 meses comenzaremos a derribar y organizar construcciones, en fin... el caso es que la mayoría de los vecinos están en contra, levantan quejas contra nuestros contactos en el ayuntamiento y han organizado huelgas... pero eso, los más tranquilos
-¿ Y los violentos? que son los que seguro le han traído aquí
-Los violentos han organizado ataques a nuestras propiedades y oficinas, saben donde vivimos... su última actuación fue asaltar la vivienda del Sr Carcera y secuestrar a su mujer.
Un relámpago cruzó la mente de Dospasos y tuvo que reprimir un gesto de sorpresa. Sabía que Carcera era una empresa con varios tipos de servicios regionales, inclusive algunas incursiones en el sector primario y un reducido poligono industrial de la localidad, entre ellos uno que hacía competencia a CIS.
Lo que usted me está planteando es serio, por curiosidad ¿su empresa no vigilará las casas de sus directivos?; Dijo Maragarita mientras el ejecutivo se ponía cada vez más nervioso; oh, no me diga; continuó Margarita sin piedad; Si, lo estaban y ha venido por aquí para no ir a la policía pues saldría a la luz dos cosas, uno que su empresa no puede contra unos barriobajeros pobremente armados y dos que se airearía toda la mierda de gentrificación ¿Me equivoco?-
No, no se equivoca; alcanzó a decir el ejecutivo con un hilillo de voz-
Muy bien, si no se me han incluido en los archivos quiero que me mande por E-mail todos los curriculums y datos personales varios de los empleados de seguridad ¿Espartan se llamaba, no?
- no, no puedo hacer eso...-
Oh, por favor espero que sea por que usted no tiene acceso a ello, porque si me dice que los derechos se lo impiden le diré que ustedes no se han saltado la convención de Ginebra con esos pobres diablos porque si no irían a la prensa y ustedes tendrían mala reputación y sería perjudicial ¿Quiere?; dijo Margarita tras ver que su interlocutor se había recompuesto de la paliza moral propinada pero que tras sus últimas palabras caía por vergüenza y culpabilidad al tiempo que ella le ofrecía un cigarrillo-
No gracias, no fumo; decía mientras se levantaba hacia la puerta viendo en ella el reducto de su dignidad- Nunca una mujer le ha dejado sin palabras ¿verdad?;dijo una Margarita concentrada en sus archivos.
El silencio de la sala fue su única respuesta.
Comenzó a ojear los archivos empezando por la historia del barrio desde que se creó hasta la actualidad, parecía el típico caso de barrio construido cerca de las fábricas. Problemas de criminalidad, segregación social y movimiento reivindicativo era el espíritu y la columna de esas titánicas bestias de hormigón y ladrillos, no muy diferentes a su hogar, que defendían su esencia.
Tras revisar las finanzas de las empresas y la inversión que suponía esa constructora y la información del proyecto.
1 (Leer la nota de autor)A la hora le llegó el correo, tras descargar el PDF se limitó a observar por encima las caras y los datos de los empleados, analizando sus rostros. Todos tenían las pintas de gorilas y el pasado violento, pijo o una conjunción de ambos solía ser lo más común hasta que reparó en uno de ellos, un tal Emilio Navarro, que parecía un tipo tranquilo. Nulos antecedentes y conducta intachable, posible(seguro) sospechoso, además estaba soltero así que había que poner en práctica la técnica de Ángela Gutierrez. Cuando se disponía a salir el móvil emitió un sonido fuerte y vio un número que no se esperaba fuese a llamar, un nombre que pensaba no iba a oír y una piel que no quería recordar.
¿Que quieres?- Saludar y confirmar que vas a extorsionar al tipo con pintas de buenazo ¿verdad?
- mmmm Sofía ¿como... no me digas que trabajas para esta gente?; Preguntó Margarita con sorpresa
-Si, verás, aglutinaron mi buffete y bueno, yo me libré de las purgas del Sr Iosif Carcera
- y entonces cuando invitaron muy voluntariamente a su mujer a irse de vacaciones a un zulo pensaste en mi para el trabajo
Lo que quiere decir que me vas a agradecer el alquiler y tus cafés; La cara de Margarita era un poema que traía recuerdos de amor y exasperación-
Te vale que te invite a una cerveza en...¿cinco días?
- me vale, con ver tu cara de mofletes hinchados
-yo nu tengo los mofletes hinchados
-claro muñequita, adios; dijo entre risas mientras colgaba imaginando la cara de orgullo herido de Margarita.
Margarita abrió la puerta y bajó hasta la parada del bus de allí fue hasta el barrio la colina, tras evaluar la situación haciéndose pasar por estudiante en busca de pisos de alquiler volvió a su casa y al llegar encendió el portátil, navegó con su perfil falso y se topó con la página de Emilio, en ella se describía como un chaval cariñoso, amante de la lectura y la vida, tranquila. Oh pobrecito, es otro chico sensible, va a ser muy, muy fácil. Aprovechó a que estuviese en linea y tras unas palabras amables y un falso intento de buscar compasión por una historia de amor que dañó a Margarita, Emilio cayó rendido a sus pies, Margarita había logrado, bendito sea el frágil ego masculino, que este pobre imbécil se sintiese su salvador. Quedaron a tomar algo en un lugar, como no, tranquilo para cenar este viernes.
Después de volver a hablar con gente del barrio y averiguar que las acciones violentas eran un recrudecimiento de las relaciones entre las cabezas del barrio y los ejecutivos pues estos últimos habían comenzado acciones violentas, mandando a agentes de Espartan y financiando a la policía para que recrudeciese el paso y las detenciones, también apoyaban a los colectivos neo nazis para que atacasen estos barrios ya que estaban llenos de inmigrantes. Dospasos llegó a la conclusión de que esa parte de la ciudad se iba a convertir en un hervidero y si no estaba posicionándose en el lado equivocado de la guerra, bah; pensó; tonterías mías. Luego fue al ayuntamiento a investigar los casos de detenciones y de acciones de la empresa, las acciones violentas se correspondían con las actuaciones contundentes y poco deportivas de estos. Volvió a su piso y atendió los casos de extorsión que sufrían dos chavalas por parte de un posible ex novio, les dijo que en una semana estaría con su caso. Con el paso de las horas llegó el viernes por la noche. Habían quedado en el bar vosnagantov, propiedad de una conocida de Margarita donde servían un pescado regado con vino estupendo. Se colocó, aparte del 38 que siempre llevaba en el bolso, una camiseta poco escotada y acertó pues cuando llegamos le dijo que le gustaban las mujeres al natural.
Se sentaron en una mesa de la esquina, la dueña le hizo un guiño a Dospasos para que comenzase la función. Dospasos procedió a ablandarle el corazón, como destruir unas ruinas con dinamita, mientras la dueña con gestos apoyaba la historia. Pero bueno, el pasado pasado es; dijo una margarita que fingía recuperar la fe en si misma y adoptando un tono de caridad; y hay otra gente que lo pasa peor como los habitantes al este de la ciudad, ojala pudiese hacer algo por ellos- No te preocupes, tienen más apoyos de los que la gente cree, hay otros que se solidarizan y luchan. Menudo idiota, ha caído como un gilipollas. Oye, creo que quiero hablar contigo en privado, pero mi casa está lejos: dijo Dospasos poniendo cara de ternura; podríamos ir a la tuya- Eh, si, si.
Fueron en su coche hasta la casa y la llegar a ella en la que fueron hasta la habitación, aun que Dospasos vio que las puertas se abrían con demasiada facilidad se limitó a martillear el 38 que llevaba en bolso y a encender la grabadora del bolsillo. Cuando de repente las sombras se movieron por la casa como depredadores cercanos a la presa y observó la mirada Emilio que iba profundizándose mientras sacaba el cuchillo de su alcoba.
En serio creías que nos ibas a engañar, que no te íbamos a pillar...eres una de sus perras y moriras como tal;dijeron al unisono todos.
Continuara...
Notas a pie de página
1: Como habéis podido comprobar, esta parte, la que se refiere a lo que Dospasos hace para averiguar información, es un cliché que pretendía evitar al escribir esta historia. Por desgracia mi habilidades para juntar letras eran bastante nulas y por eso no me salió como esperaba. Por suerte, he tenido tiempo de leer más novela policiaca, escribir más y releer lo que he escrito. Gracias a eso, he podido diseñar una escena que, si bien no es perfecta, me permite construir un relato sin la necesidad de cambiar toda la historia.
Espero que tú, él o la que lees esto, aunque te guste esta forma, entiendas que me gustaría cambiarla porque siento que es necesario, no solo por tema artístico, sino también porque mantener ciertos clichés que refuerzan estereotipos de género van en contra de mis principios. Aun así no voy a borrar esto para que se pueda ver la forma original, pues considero que es correcto que las lectoras tengan la posibilidad de leer ambas. El link a la versión cambiada es este: https://wwwelricondelmonstruo.blogspot.com/2021/03/tras-los-ojos-de-la-verdad-la-reina.html
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